Voces de Chernóbil. Svetlana Alexiévich
Hola lectores, ¿Cómo les va? Pues acá andamos en la sexta reseña del año, esta vez escogí una obra bien padre y con una intensidad y crudeza enorme, la escritora es de nacionalidad bielorrusa, ganadora del premio Nobel de literatura, siendo una mujer con una historia de vida difícil, como podrán imaginar primero por haber nacido en un país con tantos problemas sociales y territoriales, se tuvo que enfrentar a la censura e incluso al exilio. Svetlana decidió tomar una forma de escritura con dos características, la primera es dar foco a diferentes voces escucharlas y transformarlas en algo narrativo en donde los lectores finales entiendan sus experiencias y la segunda ha escogido temas como las guerras y las tragedias como Chernóbil que combinado con la primera característica te permite leer estos sucesos desde el punto de vista de la gente que lo vivió, sin más que escribir te dejo mi reseña.
Voces de Chernóbil es un compendio de alrededor de 71 historias de personas que vivieron el accidente nuclear de Chernóbil, cuando digo vivieron, me refiero a no precisamente haber vivido físicamente en donde fue el accidente, si no a la conexión directa o indirecta que tuvieron con él cada uno desde su mundo, este libro se publicó justo 11 años después de la catástrofe.
El libro comienza naturalmente con un resumen de lo que fue el accidente, las consecuencias a grandes rasgos y el juicio a los involucrados, para dar paso a las historias reveladoras de como cada persona vivió Chernóbil durante la explosión y después de ella, hay narraciones de las esposas de los soldados encargados de apagar el fuego, de los encargados de las evacuaciones de los pueblos, los encargados de liquidar todo animal que sobreviviera en las aldeas, los que se encargaron de enterrar aldeas enteras, también incluye voces de los mismos protagonistas de todas estas actividades, narraciones de gente que fue evacuada y de algunos hijos de esas personas que estuvieron en las actividades de control del accidente.
Son muchas historias en donde lo primero que se concluye de casi todas es que la gente no tenía ni idea de lo que pasó o peor aún de lo que pasaría en los próximos años por culpa de algo llamado radiación que la gente no sabía que era, pero que tampoco consideraba peligrosa ya que no la veía en la vida diaria, muchas de estas narraciones nos dejan ver que existía una confusión a nivel nacional sobre el peligro y que gracias al gobierno no descubrieron si no, hasta que todos los involucrados fueron falleciendo por cuestiones de salud ligadas a la radiación, es muy crudo leer como hay familias que entendieron muy bien posterior a la evacuación de sus casas, al darse cuenta que nunca regresarían y eso los llevó a concluir que algo grave pasaba y prefirieron regresar a sus poblados, también es asombroso leer como algunas personas solo conocían la tragedia de una guerra pero que a la vez ellos mismos sabían identificarla por las armas, los muertos, el peligro de estar afuera, de pertenecer al enemigo, pero la situación de Chernóbil ni siquiera pensaban en lo peligroso que se convertiría y en como cambiaría la vida de muchos. Existen narraciones de técnicos nucleares, físicos, biólogos que vivían en diferentes lugares y que fueron reclutados para ir a la zona de desastre, lo mismo para obreros, conductores, obreros, etc.
Algo que también se lee en común en la mayoría de las narraciones es sobre el sentimientos patriota que tenía o tiene la gente de Rusia es increíble, lo cual los lleva también a reflexionar el valor y la importancia que tuvo ese sentimiento en la vida de cada uno de ellos durante todos las acciones buenas o malas que tomó el gobierno para "controlar" este accidente, al parecer la mayoría de ellos ni por un momento se cuestionó la opción de traicionar a la nación al negarse a participar en el combate del accidente, por eso mismo todos estuvieron muy dispuestos a enfrentarlo desde la tarea y forma que les fue asignada sin saber que con el tiempo tal vez si se llegaron a cuestionar la frase "y si me hubiera negado a ir".
La mayoría de gente afectada de la explosión fue gente de campo, agricultores que vivían de sus propias cosechas, es por eso que a la mayoría le costó adecuarse al cambio de vida, donde ahora había que comprar víveres mediante unos boletos y de forma racionada, de vivir en sus casas y espacios abiertos, a vivir en pequeños departamentos y con un montón de gente como vecinos, pero sobre todo a la discriminación de la población en general en donde debido a toda la desinformación y al miedo colectivo, mucha gente actúo de manera cruel desde su ignorancia y su pánico a ser contagiado.
No se entiende el alcance de las consecuencias de la explosión hasta que se leen los testimonios de la gente en donde se evidencia que la radiación estaba metida en todo, alimentos, cosechas, aire, agua, ropa y por supuesto en el ADN de las generaciones venideras.
No se puede resumir el libro ya que son muchas historias de muchas vidas diferentes y que su común denominador es la tragedia y el sufrimiento, pero si puedo decirte que es muy triste leer que la vida de un montón de personas cambió tan rápido y se transformó, pero lo más triste es leer que todas estas historias concluyen en que la gente se resignó y entiende la consecuencia de más tarde o temprano les llegará el mismo final que ha tenido toda la gente involucrada con menos o más dolor, lo único que esperan es la muerte y vivir de los recuerdos de lo que alguna vez fue su vida.
Otra cosa a destacar es que todos ellos entiende al momento de la entrevista de la escritora es que el mundo ha olvidado este sucedo y no solo eso, es totalmente ajeno al dolor humano, nadie se imagina de lo crudo de estas historias y tampoco los culpan, ya que ni ellos mismos lo entendieron, también es increíble concluir como para la crítica del mundo occidental la historia Rusa es triste e injusta, pero en realidad como sucede en todas las naciones, el interior es menos complicado que el exterior.
Voces de Chernóbil es una ventana a la desgracia ajena vista desde los propios protagonistas, te dejo algunos extractos de diferentes historias que sé que conmoverán.
A ver cazador: en la zona han quedado muchos animales domésticos: gatos, perros, zorros, etc...para evitar epidemia, me dicen, es necesario liquidarlos. Cazador en Chernóbil.
Llegué al hospital, un niño de 7 años, cáncer de tiroides, quise distraerlo con bromas, el chico se giró cara a la pared, "sobre todo no me diga que no me moriré, porqué sé que me voy a morir". Presidente de la fundación de niños de Chernóbil.
Ya no temo a la muerte, a mi propia muerte, pero no tengo claro cómo voy a morir, vi morir a un amigo, se hizo grande se hinchó, como un tonel y mi vecino, también estuvo ahí, un operador de grúa, se volvió negro como el carbón y se secó hasta el tamaño de un niño. No tengo claro cómo voy a morir, si pudiera elegir mi muerte pediría que fuera común y corriente, no como la de Chernóbil. Soldador que estuvo en el reactor

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