Salvar el Fuego. Guillermo Arriaga
Hola lectores, ¿Cómo les va?, acá trayéndoles una nueva reseña de la lectura número 11 del año 👏😊, lo cuál me da muchísimo gusto ya que casi cumplo mi meta por primera vez en la vida jajajaja, sin más aquí les va. Salvar el fuego, es la historia de amor entre dos mexicanos dentro de dos mexicos
totalmente diferentes, él (José Cuauhtémoc) descendiente de un indígena lleno
de odio y rencor hacia todo aquello que representa la cultura española ya que
está convencido de la decadencia de la vida a partir de la conquista, por lo
tanto les transmite a sus hijos una forma de vida en donde reina la educación,
la cultura, la sabiduría, el deporte, con la finalidad de sobresalir en todos
los aspectos y que nadie pueda hacerlos menos por el origen indígena pero
también siembra el odio y los fantasmas de una niñez abusiva llena de rencores,
mismos que al final no terminarán bien para nadie, especialmente para el patriarca,
por otro lado tenemos a ella (Marina) perteneciente a ese pequeño grupo de mexicanos
“bien nacidos”, donde tiene el apoyo de una familia con muy buenas posibilidades
económicas, ella es una chica más, en busca de su estabilidad y de las cosas
triviales que a ella y a su gente les da satisfacción mental es decir, el cafecito
con los amigos, la casa, la boda, el matrimonio feliz con esposo rico e hijos más
de 3 si es posible, los deportes elite para los hijos, las vacaciones, las
camionetas, etc,. Por lo tanto, son dos vidas diferentes que por ningún motivo tendrían
porqué encontrarse, sin embargo, las decisiones de ambos los llevarán a
coincidir en la cárcel, él siendo habitante de este lujosísimo hotel condenado
a 50 años por algunos crímenes cometidos, ella visitante semanal para las “buenas
acciones de caridad cultural” y es ahí en medio de la crueldad del encierro,
malos tratos, corrupción, donde nace el amor entre dos personas que inimaginablemente
podría suceder, sin embargo el amor se da de una forma pasional y hasta enfermiza
al grado de tener que defenderlo primero ante la realidad más notable que es la
diferencia de clases y el hecho que ella es casada y libre y él presidiario y
pobre, eso sin contar que la vida individual de cada uno de ellos no empieza en
la cárcel ya traen arrastrando personas y situaciones cada uno de sus mexicos
diferentes, que definitivamente serán los que decidan el ritmo y final de esta
historia impensable de amor.
Mientras nos narran y detallan (Y CON DETALLE ME REFIERO A TODO) el
nacimiento y desarrollo de su amor también nos enseñan la forma que tienen que
mentir y sortear a toda la cantidad de obstáculos para poder ser amantes, desde
la corrupción dentro y fuera de la cárcel, la culpa ante una sociedad que juzga,
la realidad de que el dinero resuelve muchas cosas, al mismo tiempo nos vamos
encontrando con la participación de los demás personajes implicados en la
historia, algunos traerán alegrías, ayuda y un poco de compresión al romance,
otros traerán tragedias, odios y venganzas de las cuales no pueden escapar,
dentro de estos personajes vemos a la familia completa de ambos protagonistas y
entendemos por qué la forma de ser de ellos, también vemos a los amigos
cercanos de la pareja de amantes y en su diferencia de vidas podemos ver que
ambos círculos de amigos al final coinciden en resoluciones donde no ven futuro
en esta historia únicamente que cada uno lo ve por motivos diferentes.
Finalizando con un desenlace novelesco, difícilmente creíble, pero esa es
la magia de la lectura, la combinación de las realidades mexicanas, desde mi
punto de vista bien descritas por Arriaga, con un poco de fantasía amorosa,
donde nos lleva por un paseo de lenguaje muy mexicano, nos retrata precisamente
esos mexicos que no conocemos y lo difícil que sería juntarlos.

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